Nuestro Propósito
Diálogo auténtico
Crear espacios de encuentro presenciales y virtuales para impulsar el diálogo y el entendimiento entre distintas tradiciones religiosas y culturales.
Cohesión Social
Promover la convivencia entre ciudadanos de diferentes creencias mediante el respeto, la cooperación y la solidaridad.
Plataforma Digital
Desarrollar una plataforma digital como espacio de contenidos y participación para la comunidad.
Historia
La historia de la presencia cristiana en Melilla arranca en 1497 con la incorporación de la ciudad a la Corona de Castilla. En sus inicios, estrechamente vinculada al carácter militar de la plaza, la vida fe religiosa se articuló mediante el levantamiento de los primeros lugares de culto, entre los que destacó la ermita dedicada a Santa María de la Victoria, actual patrona de la ciudad. Con la consolidación del asentamiento, en 1657 se construyó en Melilla la Vieja la Real y Pontificia Iglesia de la Purísima Concepción, el templo más antiguo de la ciudad. Esta edificación, profundamente ligada a la guarnición militar, custodia hasta hoy un relevante patrimonio como la talla del Cristo de la Vera Cruz.
A comienzos del siglo XX, el notable crecimiento demográfico y la expansión urbana de la población civil fuera de las murallas hicieron imprescindible la edificación de templos extramuros. En este contexto del ensanche modernista se impulsó la construcción de la Iglesia Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, un relevante templo de estilo neorrománico cuya primera piedra fue colocada en 1901. A través de la jurisdicción diocesana y de sus diversos templos parroquiales, la comunidad católica ha contribuido sustancialmente al desarrollo urbano, cultural y social del territorio melillense, configurando una tradición viva que convive en diálogo con otras confesiones.
Por su parte, la fe evangélica se introdujo formalmente en Melilla en 1928 de la mano del pionero Alfonso López. A lo largo de sus casi cien años de trayectoria, la comunidad protestante estuvo marcada por el impulso de figuras clave como el escritor y conferenciante Juan Antonio Monroy, así como por líderes locales como Pedro y Antonio Padilla o Miguel Valbuena. Tras décadas de culto discreto en el ámbito privado o en casas particulares, la llegada de la democracia a España y procesos históricos como la independencia de Marruecos en 1956 permitieron la apertura legal de sus primeros centros dedicados y una progresiva integración en el tejido multicultural de la ciudad.
Cada generación ha dejado huella, preservando costumbres, símbolos y lugares que siguen formando parte de la vida de la ciudad.
En la actualidad, la comunidad evangélica está integrada por distintas corrientes (principalmente pentecostales y bautistas) debidamente registradas. Entre sus principales lugares de culto destacan la Iglesia Cristiana Evangélica Sendero de la Cruz (de las Asambleas de Dios, en la Avenida Castelar), la Iglesia Evangélica Renacer (en la Travesía Madrid), la histórica Iglesia Evangélica Bautista (en la calle Jacinto Ruiz Mendoza) y el Centro Nueva Vida (en la Carretera Alfonso XIII). Más allá de sus actividades espirituales y juveniles, estos centros destacan por su intensa labor solidaria y asistencial a través de repartos de alimentos y apoyo a familias vulnerables e inmigrantes en riesgo de exclusión social.
Simbología

LA CRUZ
La cruz es el símbolo más importante y reconocible del cristianismo. Su origen está relacionado con la crucifixión de Jesús de Nazaret, ejecutado en Jerusalén durante el siglo I. Para los cristianos, la cruz representa el sacrificio de Jesús por la humanidad y, al mismo tiempo, su victoria sobre la muerte y el pecado mediante la resurrección. Por ello, no se considera únicamente un símbolo de sufrimiento, sino también de esperanza, salvación y vida eterna. Más información sobre la cruz cristiana.
La forma más habitual en el cristianismo occidental es la cruz latina, con un brazo vertical más largo que el horizontal. Sin embargo, existen numerosas variantes, como la cruz griega, cuyos cuatro brazos tienen una longitud similar, o la cruz de San Andrés, formada por dos líneas diagonales. Las diferentes Iglesias cristianas han utilizado distintas formas de cruz a lo largo de la historia como elemento de identificación y expresión de su fe.
La cruz está presente en iglesias, cementerios, hogares, objetos religiosos y obras de arte. También puede llevarse como colgante o representarse en espacios públicos. En la liturgia cristiana aparece frecuentemente junto a imágenes de Cristo, especialmente en forma de crucifijo. Su significado puede variar según la tradición, pero mantiene una estrecha relación con la muerte y resurrección de Jesús. Para los cristianos, la cruz simboliza finalmente la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado.

EL PEZ
El pez es uno de los símbolos más antiguos del cristianismo. En griego se representa mediante la palabra ΙΧΘΥΣ (Ichthys), que significa literalmente “pez”. Sin embargo, sus letras fueron interpretadas por los primeros cristianos como un acrónimo de una profesión de fe: Iesous Christos Theou Yios Soter, es decir, “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador”. De esta manera, una sencilla figura adquirió un profundo significado religioso. Más información sobre el Ichthys.
El símbolo tuvo especial importancia durante los primeros siglos del cristianismo, cuando las comunidades cristianas vivían en un contexto en el que su religión no siempre era aceptada por las autoridades romanas. Según la tradición, el pez podía utilizarse como una señal para reconocerse entre creyentes. Su significado podía pasar desapercibido para quienes no conocían su interpretación religiosa, aunque la idea de que fuera exclusivamente una “contraseña secreta” de los cristianos perseguidos debe entenderse con cautela.
El pez también está relacionado con varios episodios de los Evangelios. Algunos de los primeros discípulos de Jesús eran pescadores, y Jesús utilizó la imagen de la pesca para explicar su misión y la de sus seguidores. Además, los Evangelios narran milagros relacionados con peces y panes. Por todo ello, el pez representa a Cristo, pero también la identidad, la comunidad y la misión de los primeros cristianos.

EL CÁLIZ
El cáliz es una copa utilizada en la celebración de la Eucaristía, uno de los principales sacramentos del cristianismo. Su significado está directamente relacionado con la Última Cena de Jesús con sus discípulos, narrada en los Evangelios. Durante aquella cena, Jesús tomó una copa de vino y la relacionó con su sangre, estableciendo así uno de los elementos fundamentales de la celebración eucarística cristiana. El Catecismo de la Iglesia Católica recoge esta relación entre la Última Cena, el cáliz y la Eucaristía.
En las Iglesias católica, ortodoxa y en diferentes tradiciones protestantes, el cáliz ocupa un lugar destacado durante la celebración de la Cena del Señor o Eucaristía. El vino que contiene representa, según las distintas doctrinas cristianas, la sangre de Cristo o participa sacramentalmente de ella. Por este motivo, el cáliz litúrgico es tratado con especial respeto y suele estar elaborado con materiales nobles, como plata, oro u otros metales.
El cáliz también se ha convertido en un símbolo artístico de la fe cristiana. Puede aparecer representado junto a una hostia, una cruz, racimos de uvas o espigas de trigo, elementos relacionados con la Eucaristía. En el arte medieval y posterior, el cáliz aparece además vinculado a la tradición del Santo Grial, aunque esta tradición legendaria no debe confundirse con el cáliz litúrgico utilizado en el culto cristiano. La tradición cristiana mantiene el cáliz como uno de los elementos centrales de la celebración eucarística.
Historia
La historia del islam en Melilla está profundamente ligada a la identidad del norte de África y a la comarca del Rif. Tras siglos de presencia musulmana en la región, la toma de la plaza por la Corona de Castilla en 1497 aisló progresivamente la ciudad de su entorno arabo-amazig directo, manteniendo durante un largo período una población fundamentalmente militar y cristiana. Sin embargo, el estallido de las guerras del Rif a finales del siglo XIX y principios del XX provocó una paulatina migración de la población rifeña hacia la ciudad, sentando las bases de la comunidad islámica contemporánea de Melilla, de origen mayoritariamente amazigh y hablante del idioma tarifit.
A medida que esta población se asentaba de forma permanente, la arquitectura y la vida urbana de la ciudad comenzaron a reflejar su pluralidad religiosa. El hito institucional más significativo de esta integración tuvo lugar en 1927 con la inauguración de la Mezquita Central (o del Buen Acuerdo) en el barrio del Polígono, un destacado edificio de estilo neomudéjar que se convirtió en el templo islámico referente. Hoy en día, la ciudad alberga alrededor de quince mezquitas activas, entre las que destacan la Mezquita de El Real y la Mezquita de La Cañada, las cuales vertebran la vida espiritual y comunitaria de los distintos barrios melillenses.
La comunidad más numerosa, con una rica tradición cultural y espiritual.
En la actualidad, la comunidad musulmana representa a más de la mitad de la población de la ciudad, convirtiendo a Melilla en un modelo singular dentro de España. Esta realidad demográfica se traduce en una rica convivencia intercultural donde las tradiciones islámicas marcan el pulso cotidiano. Durante el mes sagrado del Ramadán, la ciudad adapta sus horarios comerciales y administrativos, mientras que al caer la noche los barrios del Rastro o Cañada Hidum cobran vida tras las oraciones del Tarawih, compartiendo dulces como la chebakia y el tradicional té con menta.
El reconocimiento institucional del islam ha alcanzado cotas históricas en la ciudad autónoma, situándola como pionera en el país al declarar el Aid El Kebir (la Fiesta del Sacrificio) como festivo oficial en el calendario laboral. Aunque persisten retos socioeconómicos estructurales y la búsqueda de una mayor representación institucional, iniciativas como la preservación de la lengua tarifit y la celebración de eventos compartidos como el Iftar institucional consolidan a Melilla como la emblemática «Ciudad de las Cuatro Culturas».
Simbología

LA MEDIA LUNA
La media luna es uno de los símbolos más reconocibles asociados al islam, aunque es importante señalar que no es un símbolo establecido por el Corán ni un elemento obligatorio de la religión musulmana. Su asociación con el islam se desarrolló principalmente a lo largo de la historia y cobró especial importancia durante el Imperio otomano. La bandera y los emblemas otomanos incorporaban la media luna, y la expansión de este imperio contribuyó a que el símbolo terminara identificándose internacionalmente con el mundo musulmán.
La media luna suele aparecer acompañada de una estrella de cinco puntas y puede encontrarse en banderas, mezquitas, edificios religiosos y organizaciones relacionadas con el islam. Sin embargo, su significado puede variar según el contexto. En algunos lugares se ha relacionado con la Luna y con la medición tradicional de los meses del calendario islámico, que es lunar.
El calendario musulmán comienza con la Hégira, la emigración de Mahoma de La Meca a Medina en el año 622. Las fases de la Luna tienen además importancia práctica para determinar fechas religiosas como el inicio del Ramadán y la celebración del Eid. Por ello, aunque la media luna tiene una fuerte presencia visual en la cultura islámica, no debe confundirse con un símbolo fundamental de la fe. Su valor es principalmente histórico y cultural.

EL CORÁN
El Corán es el libro sagrado del islam y constituye la principal referencia religiosa para los musulmanes. Según la tradición islámica, recoge la palabra de Dios, revelada al profeta Mahoma por medio del arcángel Gabriel. Estas revelaciones comenzaron aproximadamente en el año 610 y continuaron durante unos veintitrés años, hasta poco antes de la muerte de Mahoma en el año 632.
El texto está escrito originalmente en árabe y está compuesto por 114 capítulos, llamados suras, que a su vez se dividen en versículos o aleyas. Las suras no están ordenadas cronológicamente, sino que siguen principalmente un criterio basado en su extensión. En ellas aparecen enseñanzas sobre la relación entre Dios y las personas, normas de conducta, principios morales, cuestiones sociales y relatos sobre personajes y profetas también presentes en las tradiciones judía y cristiana.
Para los musulmanes, el Corán no es simplemente un libro religioso, sino la revelación divina que debe ser leída, recitada y estudiada. La recitación ocupa un lugar especialmente importante en la práctica religiosa, y aprender partes del texto de memoria es una tradición muy extendida.
Aunque existen traducciones a numerosos idiomas, el árabe ocupa una posición especial, ya que se considera la lengua original de la revelación. El Corán influye profundamente en la religión, la cultura, la literatura, el arte y la vida cotidiana de las sociedades musulmanas. Más información sobre el Corán.

LA KAABA
La Kaaba es una construcción de forma aproximadamente cúbica situada en el centro de la Gran Mezquita de La Meca, en Arabia Saudí. Es el lugar más sagrado del islam y desempeña un papel fundamental en la vida religiosa de los musulmanes. Su importancia se debe, entre otros motivos, a que constituye la qibla, es decir, la dirección hacia la que los musulmanes de todo el mundo se orientan cuando realizan sus oraciones.
La Kaaba está cubierta por una tela negra ricamente decorada llamada kiswah, que tradicionalmente se renueva cada año. En una de sus esquinas se encuentra la Piedra Negra, conocida en árabe como al-Hajar al-Aswad. Este elemento tiene una especial importancia dentro de los rituales relacionados con la peregrinación.
Según la tradición islámica, la Kaaba fue construida o reconstruida por el profeta Abraham (Ibrahim) y su hijo Ismael (Ismail) como lugar dedicado al culto de un único Dios. Con anterioridad a la llegada del islam, La Meca era ya un importante centro religioso y comercial de Arabia. Mahoma estableció posteriormente la Kaaba como centro del culto islámico y eliminó de ella las representaciones y prácticas asociadas al politeísmo.
Cada año, millones de musulmanes viajan a La Meca para realizar el Hajj, la gran peregrinación que constituye uno de los cinco pilares del islam. Durante el ritual conocido como tawaf, los peregrinos realizan siete vueltas alrededor de la Kaaba. También existe la peregrinación menor, llamada Umrah, que puede realizarse en otros momentos del año. De este modo, la Kaaba se ha convertido en uno de los principales símbolos de unidad religiosa del mundo musulmán. Más información sobre la Kaaba.
Historia
Melilla, ciudad española situada en el norte de África y caracterizada por su multiculturalidad, se convirtió en un auténtico puente de regreso de los judíos a Sefarad tras su expulsión en 1492. Aunque la ciudad era española desde 1497, no fue hasta un Real Decreto de 1864 cuando se permitió la entrada y asentamiento de comerciantes israelitas. Los primeros judíos documentados llegaron desde Tetuán, seguidos por familias de Tánger, Casablanca y Gibraltar, quienes paulatinamente obtuvieron la nacionalidad española y sentaron las bases de una comunidad sólida y pionera en el país.
A lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX, la comunidad judía alcanzó importantes hitos históricos y urbanísticos. En 1866 impulsaron la creación de la primera sinagoga y, poco después, del cementerio de San Carlos, la primera Mikve (baño ritual de purificación en el judaísmo) y la Jebrá Kadishá (una hermandad voluntaria encargada de preparar los cuerpos de los fallecidos para su entierro según la tradición judía). En 1905 crearon el Barrio Hebreo —con calles como Tel-Aviv, Tsión y Haifa—, constituyendo la única judería viva de España. Asimismo, fundaron oficialmente la Comunidad Israelita en 1908, establecieron la Yeshivá y abrieron en 1924 el Colegio Talmud-Torá, actual único colegio privado judío del país (actualmente Liceo Sefardí).
El impacto de la comunidad judía trascendió el ámbito religioso y transformó decisivamente la economía, la sociedad y el patrimonio de la ciudad. Sus miembros invirtieron en comercios de productos básicos, la primera funeraria privada, la primera compañía de teatro, el primer estudio fotográfico e introdujeron deportes como el tenis. Además, al concentrar su actividad en el centro urbano, contribuyeron al auge del modernismo arquitectónico en la zona conocida como el «Triángulo de Oro», la «Pequeña Jerusalén» o «Tsión», situando a Melilla como la segunda ciudad española con mayor cantidad de edificios modernistas.
En la actualidad, la comunidad judía mantiene una presencia activa con 6 sinagogas, un centro de estudio talmúdico, comercios, restaurante y servicios kasher. Apoyada por el gobierno local y dinamizada por entidades como la Asociación Cultural Mem Guímel y su Ruta de la Melilla Sefardí, la comunidad sigue siendo un pilar fundamental del desarrollo cultural y de la convivencia armónica de la ciudad, proyectando a sus miembros como excelentes embajadores del legado melillense.
Mem Guímel
Fundada en el año 2007 con sede central en Melilla, la Asociación Socio-Cultural «Mem Guímel» es una entidad sin ánimo de lucro nacida con el firme propósito de profundizar, visibilizar y salvaguardar la milenaria cultura Judeo-Sefardí. Su labor se centra en la investigación, conservación y difusión del patrimonio, la historia, las costumbres y las tradiciones que forman parte indisoluble de la identidad melillense.
Mem Guímel destaca por su carácter inclusivo y universal. Está compuesta por personas sin distinción de origen o credo —reuniendo a judíos, cristianos, musulmanes, hindúes y gitanos— unidas por un interés común hacia el legado judío. A través de tender puentes, la asociación ha creado un espacio de encuentro entre la sociedad en general, la diáspora judía melillense y otras culturas, colaborando activamente con instituciones locales, nacionales e internacionales.
El nombre de la asociación encierra un profundo tributo a la memoria histórica. En la tradición hebrea, las letras Mem y Guímel representan el valor numérico 43. Este nombre se adoptó en recuerdo de los 43 judíos que perdieron la vida la madrugada del 11 de enero de 1961, cuando el barco en el que habían zarpado desde Melilla naufragó frente a las costas de Alhucemas.
Ejes principales y proyectos destacados
Investigación y Conservación (Proyecto SEFAMEL)
Uno de los pilares fundamentales de la entidad es la recuperación del patrimonio tangible e intangible. Esta labor se canaliza a través del Proyecto SEFAMEL, coordinado rigurosamente por la Doctora en Historia e investigadora Dª. María Elena Fernández Díaz.
Turismo cultural y formación
La asociación ha consolidado la Ruta de la Melilla Sefardí, una propuesta turística de éxito que ofrece varios itinerarios para descubrir la huella judía en la ciudad. Asimismo, organizan seminarios periódicos sobre historia, idioma y tradiciones del judaísmo, accesibles tanto de forma presencial como online.
Premios Mem Guímel
Estos galardones nacen para reconocer y recompensar de forma anual a aquellas personas e instituciones que, con su trabajo, trayectoria y compromiso, contribuyen de manera significativa a mantener viva y desarrollar la cultura judía sefardí.
Dinamización cultural
La entidad mantiene una agenda constante de actividades que incluye ciclos de conferencias, presentaciones literarias, exposiciones, recitales poéticos y conciertos de música sefardí.
Ámbito editorial
Destaca la publicación del libro Costumbres y Tradiciones Judías en Melilla. Actualmente en su tercera edición, esta obra se ha consolidado como un manual de consulta imprescindible para comprender la idiosincrasia y los ritos de la comunidad local. También editan materiales educativos impresos y digitales, como marcapáginas conmemorativos y su conocido calendario intercultural.
El mundo de Internet
La asociación expande su ventana al mundo a través de sus dos portales de internet: www.memguimel.es: Espacio de difusión cultural, tradiciones y actualidad. www.reenkontro.com: Un escaparate digital enfocado a la promoción del turismo y el patrimonio de la ciudad.
Medios de comunicación
Con una vocación global, Mem Guímel cuenta con una presencia constante en medios de comunicación locales y nacionales especializados, saltando también al panorama internacional en cabeceras de Israel, Marruecos, Italia, Miami o Venezuela.
Simbología

LA ESTRELLA DE DAVID
La estrella de David, conocida en hebreo como Maguen David, es uno de los símbolos más reconocibles del judaísmo y de la identidad judía. Está formada por dos triángulos equiláteros superpuestos que crean una figura de seis puntas. Aunque actualmente está estrechamente asociada con el pueblo judío, su utilización como símbolo específicamente judío se generalizó relativamente tarde en comparación con otros símbolos de esta tradición religiosa.
La figura geométrica de seis puntas aparece en diferentes culturas desde la Antigüedad, pero comenzó a adquirir una asociación específica con las comunidades judías durante la Edad Media. A partir de los siglos XIX y XX, su uso se extendió considerablemente como símbolo de identidad judía. En 1948 pasó a formar parte de la bandera del recién creado Estado de Israel, reforzando todavía más su reconocimiento internacional.
La estrella de David también aparece en sinagogas, objetos religiosos, lápidas, libros y obras de arte. Durante el Holocausto, la Alemania nazi obligó a muchos judíos a llevar una estrella amarilla como marca de identificación y persecución. Tras la Segunda Guerra Mundial, la estrella adquirió también un fuerte significado de memoria y resistencia frente al antisemitismo.
Aunque actualmente es un símbolo fundamental de la identidad judía, la estrella de David no aparece como símbolo religioso establecido en la Torá. Su importancia procede principalmente de su evolución histórica y cultural. Más información sobre la estrella de David.

LA MENORÁ
La menorá es un candelabro de siete brazos que constituye uno de los símbolos más antiguos del judaísmo. Su origen se encuentra en las instrucciones recogidas en la Torá para fabricar un candelabro destinado al Tabernáculo, el santuario portátil utilizado por los antiguos israelitas. Posteriormente, una menorá se convirtió en uno de los elementos principales del Templo de Jerusalén.
La menorá tradicional tiene siete brazos, uno central y tres a cada lado. Sus lámparas utilizaban originalmente aceite de oliva y debían mantenerse encendidas como parte del servicio religioso. La imagen de la menorá aparece en diferentes representaciones artísticas de la Antigüedad y se convirtió progresivamente en un símbolo asociado con la presencia de Dios, la luz y la identidad del pueblo de Israel.
La menorá no debe confundirse con la janukiá, el candelabro utilizado durante la festividad de Janucá. La janukiá tiene nueve brazos: ocho corresponden a los días de la festividad y uno, llamado shamash, se utiliza para encender las demás luces. Esta distinción es importante, ya que ambos candelabros tienen formas similares pero cumplen funciones religiosas diferentes.
Actualmente, la menorá ocupa un lugar destacado en la identidad judía y es también uno de los símbolos oficiales del Estado de Israel. Su representación aparece en el emblema nacional israelí, acompañada por ramas de olivo. Más información sobre la menorá.

EL TALIT
El talit es un manto de oración utilizado tradicionalmente por los judíos durante determinados momentos de la oración. Generalmente es una pieza rectangular de tela, a menudo blanca y decorada con franjas, que se coloca sobre los hombros o alrededor del cuerpo. Su característica más importante son los tzitzit, unos flecos que cuelgan de sus cuatro esquinas y que tienen un significado religioso establecido en la Torá.
Los tzitzit recuerdan al creyente los mandamientos de Dios. El libro de Números establece que los israelitas deben colocar flecos en las esquinas de sus vestiduras y mirarlos para recordar y cumplir los mandamientos. Por ello, el talit no es simplemente una prenda ceremonial, sino un elemento que simboliza el compromiso del creyente con la observancia de la ley y con su relación con Dios.
Existen diferentes tipos de talit. El talit gadol es el manto de oración de mayor tamaño que se utiliza principalmente durante determinados servicios religiosos, mientras que el talit katán es una prenda más pequeña que puede llevarse habitualmente debajo de la ropa. Las costumbres sobre quién lo utiliza y en qué momentos pueden variar entre las diferentes comunidades y corrientes del judaísmo.
Durante la oración, el talit crea además un espacio simbólico de recogimiento y concentración. Su uso es especialmente característico en las comunidades judías tradicionales y constituye una expresión visible de identidad, oración y cumplimiento de los mandamientos. Más información sobre el talit.
Historia
La comunidad hindú forma parte de la historia y de la identidad multicultural de Melilla desde hace más de un siglo. Su llegada se produjo principalmente a finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando comerciantes procedentes de la región de Sindh, en el entonces Imperio británico de la India, se establecieron en la ciudad atraídos por las oportunidades comerciales que ofrecía su condición de puerto y enclave estratégico en el norte de África.
Desde sus inicios, la comunidad destacó por su dedicación al comercio, especialmente en los sectores del textil, la joyería, la perfumería, la electrónica y otros establecimientos de venta al por menor. Gracias a su espíritu emprendedor, muchas familias contribuyeron al desarrollo económico de Melilla y participaron activamente en la modernización de su tejido comercial.
A lo largo de las décadas, la comunidad hindú ha logrado integrarse plenamente en la sociedad melillense sin renunciar a sus tradiciones culturales y religiosas. La convivencia con las comunidades cristiana, musulmana, judía y otras presentes en la ciudad ha convertido a Melilla en un ejemplo de diversidad cultural y religiosa. Esta realidad se refleja en la participación de la comunidad hindú en numerosos actos institucionales, culturales y solidarios.
Uno de los principales referentes de esta presencia es el templo hindú de la ciudad, lugar de culto y de encuentro para sus fieles. Además, festividades como el Diwali, conocido como el Festival de las Luces, se celebran con creciente proyección pública y cuentan con la participación de representantes institucionales y de ciudadanos de distintas confesiones, reforzando los valores de respeto y convivencia.
El Templo Hindú de Melilla de la ciudad española de Melilla se encuentra en la calle Padre Lerchundi. Fue uno de los templos visitados en la Ruta de los Templos de la ciudad, cuando se ubicaba en la Calle Castelar.
La aportación de la comunidad hindú no se limita al ámbito económico o religioso. Sus miembros han participado en iniciativas educativas, culturales y benéficas, colaborando con organizaciones sociales y promoviendo actividades destinadas a fomentar el diálogo intercultural. Asimismo, varias generaciones de melillenses de origen hindú han desarrollado carreras en profesiones liberales, la administración pública y otros sectores, contribuyendo al progreso de la ciudad.
En la actualidad, la comunidad hindú constituye una parte esencial del patrimonio humano y cultural de Melilla. Su historia demuestra cómo la diversidad puede convertirse en un factor de enriquecimiento colectivo, haciendo de la ciudad un espacio singular donde diferentes culturas y religiones conviven y colaboran en la construcción de una identidad común basada en el respeto, la integración y la pluralidad.
Simbología

EL OM (ॐ)
El Om (ॐ), también escrito Aum, es uno de los símbolos y sonidos sagrados más importantes del hinduismo. Se considera una representación sonora de la realidad última y aparece asociado a Brahman, el principio absoluto y eterno que constituye la realidad fundamental del universo. Por este motivo, el Om ocupa un lugar destacado en textos sagrados, ceremonias, prácticas de meditación y oraciones hindúes.
El símbolo ॐ representa gráficamente el sonido sagrado Aum, que tradicionalmente se divide en tres sonidos: A, U y M. Estas tres partes han recibido diferentes interpretaciones dentro de las tradiciones hindúes y pueden relacionarse con conceptos como los estados de vigilia, sueño y sueño profundo, o con diferentes manifestaciones de la divinidad. El silencio que sigue a la pronunciación del sonido también puede interpretarse como representación de un estado trascendente.
El Om aparece con frecuencia al comienzo o al final de mantras, oraciones y textos religiosos. Su recitación se utiliza como práctica de concentración y meditación, ayudando al practicante a centrar la atención y crear un estado de recogimiento. También puede aparecer representado en templos, hogares, objetos religiosos, joyas y obras de arte.
Aunque el Om está profundamente relacionado con el hinduismo, también ha sido incorporado a determinadas prácticas espirituales y religiosas de otras tradiciones de la India. Su significado puede variar según la escuela filosófica o religiosa, pero generalmente conserva su asociación con lo sagrado, lo absoluto y la conexión entre el individuo y el universo. Más información sobre el Om.

EL LOTO (PADMA)
El loto, conocido en sánscrito como Padma, es uno de los símbolos más importantes de las tradiciones religiosas de la India y ocupa un lugar destacado en el hinduismo. Esta flor crece en aguas fangosas y, sin embargo, emerge de ellas limpia y hermosa. Por esta razón, se convirtió en un poderoso símbolo de pureza, belleza, espiritualidad y transformación.
En el hinduismo, el loto aparece asociado a diferentes divinidades. La diosa Lakshmi, relacionada con la prosperidad, la fortuna y la abundancia, suele representarse sentada o de pie sobre una flor de loto. También aparece asociado a Brahma, el dios creador, que según determinadas tradiciones surge de un loto que nace del ombligo de Vishnu.
El loto también posee un importante significado filosófico. Su crecimiento desde el fondo del agua hasta la superficie puede interpretarse como una representación del desarrollo espiritual del ser humano: aunque una persona viva en un mundo lleno de dificultades y deseos, puede alcanzar la pureza y el conocimiento sin quedar atrapada por aquello que la rodea.
La imagen del loto aparece en templos, esculturas, pinturas, mandalas y textos religiosos. Sus pétalos pueden simbolizar diferentes aspectos de la conciencia y del desarrollo espiritual. Por su riqueza simbólica, el Padma se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de la iconografía hindú. Más información sobre el loto en el hinduismo.

LA ESVÁSTICA (SVASTIKA)
La esvástica, denominada Svástika en sánscrito, es un símbolo de origen muy antiguo que posee un significado tradicionalmente positivo dentro del hinduismo. El término procede del sánscrito y está relacionado con conceptos como bienestar, prosperidad, buena fortuna y auspiciosidad. Su presencia en la India se remonta a muchos siglos antes de que el símbolo fuera adoptado y posteriormente distorsionado por el nazismo europeo.
En el hinduismo, la esvástica puede aparecer dibujada durante ceremonias religiosas, festividades y celebraciones familiares. También se representa en las entradas de las casas, templos y comercios como signo de buena fortuna y protección. Sus cuatro brazos pueden recibir diferentes interpretaciones simbólicas, relacionadas con los puntos cardinales, los ciclos de existencia o diversos aspectos de la cosmología hindú.
Es importante distinguir la Svástika tradicional de su utilización como emblema político por el régimen nazi durante el siglo XX. Aunque ambas representaciones comparten una forma geométrica básica, sus contextos históricos y significados son radicalmente diferentes. En las tradiciones hindúes, la esvástica continúa siendo un símbolo religioso asociado con la prosperidad, la armonía y la buena suerte.
La esvástica también aparece en otras religiones originarias del subcontinente indio, como el jainismo y el budismo, aunque su interpretación puede variar. Su antigüedad y amplia distribución histórica demuestran que el símbolo existía miles de años antes de su apropiación política en Europa. Más información sobre la esvástica.

EL TILAK O BINDI
El tilak y el bindi son marcas que se llevan habitualmente en la frente y que poseen diferentes significados dentro de las tradiciones religiosas y culturales de la India. Aunque ambos términos suelen confundirse, no son exactamente lo mismo. El tilak tiene tradicionalmente un significado religioso y puede estar relacionado con una determinada divinidad o corriente del hinduismo, mientras que el bindi se utiliza especialmente como marca decorativa o cultural, aunque también puede tener significados religiosos.
El tilak puede estar formado por una o varias líneas, puntos o formas geométricas realizadas con sustancias como pasta de sándalo, ceniza sagrada o pigmentos. Su diseño puede indicar la pertenencia a una determinada tradición hindú. Por ejemplo, algunos seguidores de Vishnu llevan marcas verticales, mientras que determinados seguidores de Shiva utilizan líneas horizontales de ceniza.
El bindi suele ser un punto situado en el centro de la frente, entre las cejas. Tradicionalmente se ha relacionado con el llamado ajna chakra, asociado simbólicamente con la percepción, la intuición y la conciencia. Aunque históricamente ha estado especialmente asociado con las mujeres hindúes, actualmente puede utilizarse por razones religiosas, culturales, estéticas o tradicionales.
Estas marcas pueden aparecer durante ceremonias religiosas, festividades y acontecimientos importantes, aunque su uso varía considerablemente según la región, la comunidad y la tradición familiar. En la actualidad, el bindi también se ha convertido en un elemento cultural ampliamente conocido fuera de los contextos estrictamente religiosos. Más información sobre el tilak.
Historia
La presencia gitana en Melilla se remonta al año 1635, documentada en el acta de defunción de María la Negra. Inicialmente llegaron de forma involuntaria por legislaciones represivas españolas; posteriormente, desde finales del siglo XIX, familias gitanas se establecieron voluntariamente atraídas por oportunidades económicas.
Muchos llegaron como herreros y artesanos especializados en metalurgia. A partir de 1920, se dedicaron al comercio ambulante e intercambio con Marruecos. Su participación activa en la vida económica y social permitió superar prejuicios y construir convivencia basada en el conocimiento mutuo.
La comunidad gitana ha mantenido su identidad cultural participando plenamente en la ciudad, convirtiéndose en pilar de la interculturalidad melillense. El 8 de abril se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano, recordando su aportación histórica a la diversidad de Melilla.
Simbología
Fachada del Museo Gitano Romaní de Melilla, espacio dedicado a preservar la historia y cultura del pueblo gitano en la ciudad.

LA RUEDA DE LA BANDERA GITANA
La rueda roja de 16 radios es uno de los símbolos centrales del Pueblo Gitano y fue integrada a su bandera internacional durante el Primer Congreso Mundial Romaní, celebrado en Londres el 8 de abril de 1971. Inspirada en la rueda de un carro, esta figura evoca los orígenes de las comunidades gitanas en el subcontinente indio y sus desplazamientos históricos a través de diversos territorios, representando además valores clave como la libertad, el camino recorrido y la continuidad.
En el diseño de la bandera, la rueda se ubica sobre dos franjas horizontales: una verde, que simboliza el campo, la naturaleza y la tierra, y otra azul, que hace referencia al cielo. En su conjunto, la bandera gitana y sus colores constituyen el emblema internacional más reconocido de la identidad romaní, expresando un sentido de unidad y pertenencia compartida entre comunidades con diferentes lenguas, tradiciones y formas de vida.

EL CARROMATO Y LA ITINERANCIA
El carromato, tirado tradicionalmente por caballos, forma parte de la memoria histórica de diversas comunidades gitanas como un antiguo medio de transporte, trabajo y comercio. A través de este símbolo se evoca la movilidad, el camino y las trayectorias que los grupos romaníes realizaron por Europa a lo largo de los siglos, reflejando su capacidad de adaptación a distintos entornos.
No obstante, es fundamental no considerar la itinerancia como una condición universal del Pueblo Gitano, ya que la mayoría de las familias se han asentado de forma permanente. Por esta razón, el carromato se concibe hoy principalmente como un elemento de memoria cultural que rinde homenaje a las vivencias históricas compartidas, sin pretender definir la diversa realidad de la población gitana actual.

PERSONAS DE RESPETO
En diversas familias y comunidades gitanas se otorga un reconocimiento especial a las personas mayores que, gracias a su trayectoria, compromiso y experiencia, se han convertido en "personas de respeto". Este prestigio social y familiar no equivale a una autoridad jerárquica formal, sino al valor que se concede a sus opiniones y consejos en asuntos comunitarios o familiares, un papel destacado que desempeñan por igual tanto hombres como mujeres.
Asimismo, las mujeres gitanas son fundamentales en este proceso al actuar como transmisoras de valores, saberes y tradiciones intergeneracionales, conservando costumbres e indumentarias tradicionales como la pañoleta o el delantal dentro de la memoria cultural. En definitiva, esta consideración hacia los mayores resalta la relevancia de la transmisión de vivencias para preservar el patrimonio romaní, manteniendo la flexibilidad según los variados contextos de cada familia o territorio.
Historia
Los amaziges —pueblos originarios del norte de África— tienen una presencia histórica profunda en la región mediterránea que rodea Melilla. Aunque su influencia se remonta a la Antigüedad, su contribución contemporánea a la ciudad es fundamental.
La comunidad amazige ha enriquecido Melilla con su patrimonio lingüístico, cultural y comercial, participando en el desarrollo socioeconómico local. El tamazigh, su lengua milenaria, representa una de las tradiciones más antiguas del Mediterráneo occidental.
Su compromiso con la convivencia pacífica y el diálogo intercultural refuerza el modelo plural de Melilla. Como parte integral de la identidad melillense, los amazigues continúan transmitiendo sus tradiciones a nuevas generaciones, consolidando la riqueza multicultural que distingue la ciudad.
Simbología
Jaima bereber, tienda tradicional amazigh que representa el patrimonio cultural e identidad de la comunidad del norte de África.

LA LETRA YAZ
La letra yaz o ⵣ es uno de los símbolos más reconocibles de la identidad amazige. Forma parte del alfabeto tifinagh, un sistema de escritura tradicional relacionado con las lenguas amaziges y utilizado históricamente por diferentes comunidades del norte de África. En la actualidad, el tifinagh continúa utilizándose, especialmente en contextos culturales y educativos.
La forma ⵣ corresponde a una de las letras del alfabeto tifinagh y representa el sonido /z/. Su diseño sencillo y geométrico ha favorecido que se convierta también en un emblema de identidad cultural amazige. Es habitual encontrarla en banderas, joyería, tatuajes, obras de arte, espacios culturales y diferentes elementos relacionados con la reivindicación y difusión de la cultura amazige.
El símbolo aparece además en la bandera amazige, donde ocupa una posición central. En este contexto, la letra yaz se ha convertido en una representación visual de la identidad y la continuidad cultural de los pueblos amaziges, que habitan históricamente diferentes regiones del norte de África.
Su importancia actual no significa que todas las comunidades amaziges hayan utilizado históricamente la letra ⵣ de la misma manera. El símbolo adquirió buena parte de su significado identitario contemporáneo con el desarrollo de los movimientos culturales amaziges durante los siglos XX y XXI. Hoy constituye, sobre todo, un signo de pertenencia, memoria y reivindicación cultural.

LA JAIMA BEREBER
La jaima es una vivienda tradicional asociada a diferentes pueblos y comunidades del norte de África y del ámbito sahariano. En contextos amaziges, determinadas comunidades han utilizado históricamente tiendas y estructuras textiles adaptadas a formas de vida vinculadas al pastoreo, la movilidad y las condiciones del territorio.
Construida generalmente a partir de tejidos y materiales disponibles en el entorno, la jaima proporciona protección frente al sol, el viento y las variaciones de temperatura. Su estructura puede desmontarse y trasladarse, una característica especialmente útil para comunidades cuya actividad económica estaba relacionada con el desplazamiento de los rebaños o con formas de vida nómadas o seminómadas.
La jaima no debe considerarse, sin embargo, una vivienda exclusiva del Pueblo Amazige. Las sociedades del Magreb y del Sahara han desarrollado diferentes modelos de vivienda tradicional, y el uso de tiendas ha variado según la región, la época y las condiciones sociales y económicas.
Además de su función práctica, la jaima puede representar un espacio de convivencia y encuentro. En ella se desarrollaban actividades familiares y sociales, y podía convertirse en un lugar para recibir visitantes, compartir alimentos y transmitir conocimientos y relatos entre generaciones. Actualmente, la imagen de la jaima forma parte de la memoria cultural de diferentes comunidades del norte de África y continúa utilizándose en determinados contextos tradicionales, culturales y festivos.

LOS TATUAJES
Los tatuajes tradicionales amaziges forman parte de una antigua tradición presente en distintas comunidades del norte de África. Históricamente, fueron especialmente frecuentes entre algunas mujeres y podían aparecer en el rostro, las manos, los brazos, las piernas u otras partes del cuerpo. Su significado y diseño variaban considerablemente según la región, la comunidad y la época.
Estos tatuajes podían cumplir diferentes funciones. En determinados contextos estaban relacionados con la identidad, la pertenencia comunitaria, la protección simbólica, la belleza o los momentos importantes de la vida. Algunos motivos geométricos y vegetales se asociaban además a creencias y tradiciones locales, aunque no existe un significado único aplicable a todos los diseños amaziges.
Entre los motivos tradicionales aparecen líneas, puntos, formas geométricas y composiciones que pueden encontrarse también en la alfarería, los tejidos, la joyería y otros elementos decorativos amaziges. Esta relación muestra cómo determinados lenguajes visuales se han transmitido entre diferentes expresiones de la cultura material.
Durante el siglo XX, la práctica del tatuaje tradicional disminuyó en muchas zonas debido, entre otros factores, a cambios sociales, religiosos y culturales. Sin embargo, los diseños permanecen como parte de la memoria cultural amazige y han experimentado una recuperación simbólica en algunos contextos contemporáneos. Actualmente, muchas personas reinterpretan estos motivos como una forma de reivindicar sus raíces, su historia y la continuidad de la cultura amazige.
Trabajo con las entidades religiosas
Fomentamos alianzas con organizaciones religiosas orientadas al compromiso y apoyo a la comunidad. Nuestro enfoque se centra en una participación significativa en iniciativas basadas en la fe.
A través de sesiones de diálogo, proyectos previos y normativas municipales, creamos vías de apoyo y cooperación. Creemos en el poder de la colaboración y buscamos responder a las necesidades de la comunidad con respeto y comprensión.
Únete a nuestra misión para apoyar de manera efectiva a las comunidades religiosas locales.
Gestión de las celebraciones religiosas y culturales
Facilitamos la coordinación y el acompañamiento de las celebraciones religiosas para favorecer su correcto desarrollo dentro del entorno comunitario. Promovemos el diálogo, la colaboración institucional y el cumplimiento de la normativa vigente, contribuyendo a que estas actividades se desarrollen con respeto, convivencia y participación ciudadana.
Rutas del Patrimonio
🕌 Mezquita Central de Melilla
📍 Ubicación: C/ García Cabrelles, 26, 52002 Melilla
🕒 Horario habitual:
- Lunes a jueves: 09:00–14:00 y 16:00–22:00
- Viernes: 16:00–22:00
- Sábado y domingo: cerrado
⛪ Iglesia de la Purísima Concepción
📍 Ubicación: C/ Miguel Acosta, 7, 52001 Melilla
🕒 Horario de visitas / atención:
- Martes a sábado: 10:30–14:00 y 16:00–19:30
- Domingo: 10:30–14:00
- Lunes: cerrado
⛪ Misas (orientativo):
Días laborables: miércoles 19:00
Festivos: 11:30–12:30 (según temporada)
✡️ Sinagoga Or Zaruah
📍 Ubicación: Calle López Moreno, centro de Melilla
🕒 Horario habitual de visita:
- Lunes y sábado: cerrado
- Martes a jueves: 10:00–13:00
- Domingo: 10:00–13:00
Lugares de culto y espacios culturales
Calendario 2026
Normas de respeto en las visitas
Sí, pero siempre respetando la privacidad. Si aparecen personas, es recomendable pedir permiso antes de fotografiarlas.
Sí. Es importante vestir de forma adecuada según el lugar, especialmente en espacios religiosos o culturales.